
Que rara es la vida, desde que nacemos nos
cruzamos con un sin fin de personas, algunas llegan a modificar en algo nuestra vida, otras simplemente
pasan de largo sin dejar nada a su paso y otras cambian nuestro destino, nos desvían de nuestros planes, alteran nuestros planes y nuestra historia sufre una variación importante.
Ya no somos los
mismos, nuestro interior es diferente, también nuestro exterior y ya no hay vuelta atrás, jamás volvemos a ser lo que antes fuimos y en ocasiones nos preguntamos que habría sido de nuestra vida de no haber conocido a tal o cual persona, que habría pasado, como seriamos hoy día, tal vez mas sensatos, tal vez con menos heridas, tal vez mas dignos y menos sensibles, y a la vez duros e inquebrantables y
solos, muy solos, sin recuerdos, sin eso que un día sentimos, esa pasión, ese deseo, ese amor, esa ternura, esa locura que nos hacia bailar, esas ilusiones que nos invitaba a soñar, sin esa irreverencia ante la vida pero sin ese dolor que un día se instala en nuestro interior y que ya no se va.
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