Porque no sabemos disfrutar a pleno cada momento, y cada situación.
Estamos pensando en que pasará mañana, sin saber siquiera si vamos a estar vivos.
Nuestra imaginación es abundante, nos basamos en un momento cotidiano, o ya organizado, agregándole los complementos que lo harían "perfecto", tal cual escena de película, o cuento de hadas o princesas.
Entonces, llegado el momento, cómo no queremos sentirnos defraudados?, si proyectamos algo que no lo llegamos a disfrutar porque nuestra mente está pensando en el agregado de cosas soñadas, que lo único que nos permiten hacer es desilusionarnos, ya que opacan el momento que ya de por sí, era perfecto. Era perfecto, sólo por ser real.
Si se continúa con esa forma de vida, proyectando el futuro, sin vivir el día a día, el momento a momento, la vida va a seguir siendo siempre esperanza y desolación. Pero está en cada uno el poder impedir que sea de ese modo.
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